
Yo sé que muchas personas piensan que el verano es el tiempo perfecto para el asado, pero donde vivo, en el Sur, ¡el verano es tan caliente! Y pararse cerca de la parrilla con mi bebida refrescante en la humedad ardiente no es muy divertido, al menos que tenga una piscina cerca.
Yo pienso que el otoño y la primavera son mis meses favoritos para asar a la parrilla. Me encanta estar en el ambiente, ¡y el sabor de la parrilla es delicioso!
Cuando se está considerando los riesgos de cáncer, hay métodos fáciles para garantizar una buena salud.
¿Asar a la parrilla aumenta el riesgo de cáncer?
Asando la carne, el pollo, u otra comida con el calor intenso conduce a la formación de carcinógenos potenciales. Estas sustancias incluyen hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAPs) presentes en las llamas que pueden adherirse a la superficie de la carne.
Las aminas heterocíclicas (HCAs) se forman en la carne cuando sus proteínas reaccionan al intenso calor de la parrilla. En estudios de laboratorio, estas sustancias se han relacionado con el desarrollo de cáncer a través de cambios en el ADN.
La buena noticia es que hay muchos consejos fáciles para reducir la formación de estos carcinógenos.
¡Use estos consejos para asar a la parrilla y reducir el riesgo!
- Incluya muchas verduras y frutas
HAPs y HCAs se forman solo cuando la llama toca la carne. Las verduras y frutas son deliciosas cuando se asan a la parrilla y no se forman sustancias que causan el cáncer.
- Corte la carne en piezas más pequeñas
Piezas más pequeñas cocinan más rápido y no están tan expuestos a las llamas por largo tiempo.
- Pre-cocine las piezas de carne más grandes
Para piezas más grandes, pre-cocine en el horno y microondas, y termine en el asado. Esto minimiza el tiempo cerca la llama, pero mantiene el sabor a parrilla
- Marine la carne
Los adobos ayudan a proporcionar una barrera protectora en la carne para que la llama no provoque la formación de sustancias cancerígenas. ¡Tambien agregan un gran sabor!
- Cocine la carne en un paquete de papel de aluminio o con una barrera de este papel
Esto la protegerá de las llamas y, por lo tanto, no formará HAPs ni HCAs.
¿Cuál carne es mejor?
Aquí hay algunas preguntas a considerar al decidir qué tipo de carne asar la parrilla
- ¿Con qué frecuencia?
- Si se trata de una ocasión especial, y no de una carne que come regularmente (varias veces al mes), entonces no importa lo que elija.
- Si es algo que come 3-4 veces al mes, se recomienda evitar las carnes procesadas como las salchichas, el tocino etc.
- Si es algo que se come varias veces a la semana, se recomienda limitar la carne roja a 18 onzas o menos por semana (el tamaño de la palma de tu mano)
- ¿Es el pollo o el pavo una opción?
- Muchas personas piensan en las hamburguesas y los perros calientes para asar a la parrilla, pero comer pollo o pavo a la parrilla es delicioso. La mejor opción es asar trozos de pollo marinados o hacer hamburguesas con carne de pavo molida.
- Los perros calientes de pollo o pavo todavía se consideran carnes procesadas
- ¿Podría comer pescado ó mariscos?
- Ambas son saludables, por no mencionar rápido y ¡fácil de cocinar en la parrilla! Las brochetas de camarón, el salmón en un paquete de papel de aluminio o un filete de atún cocinado a la parrilla pueden ser simples y nutritivos y deleitarán al público.
EQUILIBRE SU PLATO
Recuerde que si come carne, no necesitará mucha. Una porción de carne es de 3-4 onzas (alrededor de 21-28 g de proteína). Tres onzas de carne parece una baraja de cartas o lata de atún. Nueve onzas al día satisfacerían las necesidades de la mayoría de las personas. Al elegir opciones de carne para asar, elija carnes magras la mayor parte del tiempo. Esto ayuda a reducir que el goteo de grasa que sale de la carne y caiga a la llama “ y se inflame.” El contacto con la llama de la carne contribuye a la formación de HAPs.
¡Equilibre su plato con la porción correcta de carne a la parrilla y muchas plantas deliciosas! ¡Feliz asado!
–Julie





