
Mantenerse adecuadamente hidratado tiene un impacto significativo en la calidad de vida, especialmente durante el tratamiento contra el cáncer.
3 PASOS DE ACCIÓN
- Bebe algo cada 2-3 horas durante el día. Configura una alarma o pide a un amigo o ser querido que te recuerde cuando hayan pasado 2 horas.
- Ten bebidas a mano que te gusten. Si el agua simple no es atractiva para tu paladar, ten una variedad de opciones de bebidas entre las que elegir.
- Trata la causa de la deshidratación. Determina si la causa de la ingesta insuficiente de líquidos es por vómitos, diarrea o simplemente no beber suficiente líquido.
A veces, el cáncer y el tratamiento contra el cáncer pueden provocar poco apetito, dificultad para comer o problemas para digerir los alimentos. Esto no solo afecta la ingesta de energía y proteínas, sino que también dificulta mantenerse hidratado.
Los líquidos llevan nutrientes a las células, eliminan las bacterias de la vejiga y previenen el estreñimiento. Mantenerse hidratado hace que los efectos secundarios del tratamiento sean menos severos y reduce las posibilidades de perder o retrasar los tratamientos contra el cáncer.
Dado que la deshidratación puede detener las funciones corporales normales y ser bastante peligrosa, mantenerse hidratado durante el tratamiento es importante para proteger tus órganos de posibles daños a largo plazo.
Las necesidades de líquidos son diferentes para cada persona. Dependerá de tu edad, peso y régimen de tratamiento. Consulta a tu dietista para obtener una recomendación personalizada.
5 CONSEJOS PARA MANTENERSE HIDRATADO:
- Intenta identificar la causa de la deshidratación. Si hay vómitos o diarrea, habla con tu equipo médico sobre cómo manejar esos efectos secundarios.
- Si puedes comer, el agua es tu mejor opción de hidratación.
- Si tus electrolitos están bajos debido a vómitos, diarrea o si no puedes comer, entonces usa una bebida de rehidratación.
- Chupar cubitos de hielo o paletas de helado puede ayudar a aumentar la ingesta de líquidos entre comidas.
- También puedes obtener parte del líquido que necesitas de otras bebidas como leche, bebidas deportivas, té, café y alimentos húmedos como sopa, gelatina, yogur, sorbete y pudín.
-Julie





